Este caso de estudio describe un proyecto apoyado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y financiado por el Global Environment Facility (GEF), que busca aumentar la capacidad de las autoridades y comunidades locales en Ruanda para adaptarse al cambio climático mediante soluciones basadas en la naturaleza (EbA). Los ecosistemas, incluidos bosques, sabanas y humedales, proporcionan servicios como control de la erosión y defensa contra inundaciones, pero enfrentan presiones por cambio climático, crecimiento poblacional y deforestación.
Beneficios/impactos reportados: Mejora de la resiliencia hídrica; reducción de vulnerabilidad climática; fortalecimiento institucional.