Este artículo revisa cómo puede aplicarse el enfoque de Adaptación basada en Ecosistemas (EbA) para ayudar a los pequeños agricultores a adaptarse al cambio climático, manteniendo al mismo tiempo la provisión de servicios ecosistémicos de los que dependen sus sistemas productivos. Proporciona un marco conceptual para identificar qué prácticas agrícolas pueden considerarse como EbA, definiéndolas como aquellas basadas en la conservación, restauración o manejo de la biodiversidad y procesos ecológicos que mejoran la capacidad de cultivos y ganado de mantener rendimientos frente a eventos climáticos extremos o temperaturas elevadas.
Beneficios/impactos reportados: Aprovecha conocimiento local y prácticas existentes, potencial para políticas de adaptación rural e incrementa resiliencia climática en agricultura.