Nuestro planeta enfrenta múltiples crisis. La COVID‑19, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad traerán impactos sociales, ecológicos y financieros aún desconocidos. La degradación de los ecosistemas a nivel mundial, por ejemplo, ya está afectando el bienestar de al menos 3.200 millones de personas y provoca la pérdida de servicios ecosistémicos valorados en aproximadamente el 10 % del PIB global anual. Reducciones adicionales en la biodiversidad y en la integridad de los ecosistemas frenarán o revertirán el progreso en múltiples áreas, desde la seguridad alimentaria hasta el desarrollo económico, y también dificultarán la adaptación y mitigación del cambio climático. Este documento se centra en el nivel nacional y sostiene que la actualización de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés) que a menudo incluyen nuevos y ambiciosos esfuerzos para adoptar enfoques basados en ecosistemas, también conocidos como soluciones basadas en la naturaleza (SbN) ofrece una ventana de oportunidad para fomentar sinergias entre clima y biodiversidad.